Los fieles devotos de nuestro Patrón de Huamanga, Jesús Nazareno, protagonizaron un emotivo y solemne traslado de la sagrada imagen hacia el histórico Templo de Santa Clara, en una muestra viva de profunda fe y devoción.
Los fieles devotos de nuestro Patrón de Huamanga, Jesús Nazareno, protagonizaron un emotivo y solemne traslado de la sagrada imagen hacia el histórico Templo de Santa Clara, en una muestra viva de profunda fe y devoción.
Este acto litúrgico, uno de los más representativos de la religiosidad popular de nuestra región, se desarrolló entre cánticos, oraciones y el repique de campanas, envolviendo a la ciudad en un ambiente de recogimiento espiritual y fervor colectivo.
Una tradición que fortalece nuestra identidad, une a las familias y mantiene viva la esencia de nuestras creencias.